La escayola es uno de los materiales que tiene más aplicaciones; puede utilizarse tanto si te has roto una pierna como para la construcción y el bricolaje. Este material es imprescindible tanto para alisar y construir tabiques como para realizar una escultura; por eso, es fundamental saber cómo hacer la escayola en casa.

Elementos necesarios

Antes de nada, lo primero que debes saber es cuáles son los productos necesarios para elaborar tu propia escayola.

  • Recipiente de plástico.
  • Escayola en polvo.
  • Agua.
  • Garrafa o pelota de goma.

Cómo hacer escayola casera

Cómo se hace la escayola paso a paso

Antes de empezar a hacer la escayola lo primero que tienes que saber es para qué la vas a necesitar; no es lo mismo si la quieres para construir una pared que para hacer un retoque. Una vez lo tienes claro, estos son los pasos a seguir para elaborar tu escayola casera.

1. Haz un poco más de lo necesario

La escayola se seca bastante rápido; por eso, lo más recomendable es que hagas un poco más de escayola de la necesario. De esta forma, nunca te quedarás sin ella y no tendrás que preocuparte por el tiempo; eso sí, tampoco exageres porque lo que sobre lo tendrás que tirar.

2. Elige el cuenco apropiado

La escayola es muy fácil de secar pero muy difícil de limpiar; por eso, lo más probable es que el cuenco que lijas se estropee. Por este motivo, lo mejor es que elijas un recipiente que no te importe mucho si sufre algún daño; además, es recomendable que sea grande, para evitar los grupos y que la mezcla quede homogénea. Lo más habitual es utilizar una botella o una garrafa que, una vez hayas terminado, puedes tirar.

3. Vierte un poco de agua en el recipiente

Lo más habitual es realizar una mezcla proporcionada: la mitad de agua y la mitad de yeso. Después de verter el agua no podrás añadir más y, si te pasas, después tendrás que agregar una gran cantidad de escayola para obtener la espesura adecuada.

4. Espolvorea la escayola sobre el agua con la mano

Mueve la mano en círculos desde arriba y ves cubriendo todo el recipiente. Sigue añadiendo escayola hasta que veas que se van creando pequeños islotes en la superficie.

5. Mueve el cuenco

Una vez se han creado esos pequeños islotes, el siguiente paso es coger el recipiente y agitarlo; de esta forma, la escayola restante termina de caer. Cuando lo hayas hecho, tienes que mirar si hay alguna zona en la que solo se ve agua; es decir, que no se ha formado una isla. Si es así, debes añadir más escayola, hasta que veas que la mezcla es más consistente.

6. Mézclalo con la mano

Ponte unos guantes y mete las manos en la mezcla. Empieza a remover la mezcla en círculos, como si estuvieras utilizando una batidora. En ese momento, empezarás a ver como la mezcla empieza a convertirse en una masa con una textura similar a la de un yogur.

Hacer escayola metiendo las manos

7. Evita los grumos

Aprovecha que tienes las manos metidas en la mezcla para eliminar los grumos. Para ello, tienes que detectarlos con los dedos y deshacerlos; por último, tienes que sacudir el cuenco para evitar posibles burbujas de aire.

8. Qué hacer si está líquida o espesa

Es posible que la masa no haya quedado como la textura de un yogur, puede haber quedado líquida o espesa. Si está líquida lo único que tienes que hacer es esperar unos minutos; por su parte, si cuesta removerla porque está muy espesa, tendrás que darte prisa para no tirar todo el trabajo a la basura y empezar de nuevo.

9. Actúa rápido

Cuando se consigue la mezcla perfecta, la escayola tarda unos 20 minutos en secarse; ese es el tiempo que tienes para trabajar este material hasta que se forje. Llegará un momento en el que no se secará de forma progresiva; por eso, es necesario que tengas todo organizado y todos los materiales cerca para ser más rápido.

Consejos

Cómo ves, hacer la escayola en casa es un proceso sencillo pero debes ser muy rápido para que no se seque antes de tiempo; por eso, te damos algunos consejos que te pueden ayudar a obtener el mejor acabado:

  • Si vas a hacer escayola con frecuencia: lo más recomendable es utilizar una pelota de plástico rajada por la mitad como recipiente. Esta opción es muy habitual porque la goma permite una limpieza más sencilla y, al no tener bordes, es mucho más fácil.
  • Se más rápido que la escayola: debes tener todo preparado y ordenado para que, cuando la escayola tenga la mezcla perfecta, no pierdas un segundo de tiempo.
  • Limpia el cuenco: cuando la escayola está líquida debes esperar unos minutos; durante ese tiempo, lo mejor es limpiar el recipiente para que luego no te cueste mucho trabajo.
  • No tires la escayola por el desagüe: cuando limpias el cuenco y el material ya está seco, no debes tirar los restos por el desagüe; de hacerlo, lo puedes atascar y el problema será mayor.

Cómo ves, saber cómo hacer la escayola en casa es muy sencillo y no es necesario tener materiales muy específicos para ello; el único inconveniente es que tienes que ser muy rápido para que no se seque .

Eso sí, todo cambia si se trata de un techo o un tabique de escayola; en estos casos, el proceso es más complejo y lo más recomendable es que su elaboración se la dejes a profesionales, como los que trabajan en Prefaes.

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