Frisos de escayola

 

Posiblemente, los frisos de escayola sean el complemento que más posibilidades ofrece a la hora de decorar una estancia y el menos utilizado.

Los frisos de escayola son planos, por lo que se puede utilizar tanto como remate de ángulo entre techo y pared como únicamente en la pared o dintel de una puerta. Utilizados por antiguas culturas para representar escenas de su vida cotidiana o de hazañas bélicas. Por su belleza y también por su riqueza cultural, los frisos nos han deslumbrado a lo largo de los años.

PRESUPUESTO RÁPIDO

¿Qué es un friso?

Cuando hablamos de un friso nos estamos refiriendo a un elemento que se utiliza en la zona central de una pared, actuando como un recurso decorativo que divide la pared en dos zonas, el cual puede ser liso o contar con elementos decorativos. También se pueden utilizar bajo las molduras del techo o de la cornisa.

Los frisos se caracterizan por ser una secuencia de imágenes que nos cuentan una historia o bien son únicamente decorativos, siendo la escayola el material más utilizado para su fabricación.

El friso en la arquitectura

En la arquitectura romana y griega, el friso era la sección central de un entablamento, actuando como un elemento estructural horizontal y estrecho, que se sitúa sobre las columnas de los templos, y que por lo general estaba decorado con diferentes dibujos o figuras. 

En la antigüedad los templos estaban compuestos por una base, columnas y una estructura superior, en la que aparecían dos elementos: el entablamento y el frontón. 

En el entablamento es donde comenzamos a ver los primeros frisos, siendo el elemento que aparecía justo en el medio, desempeñando una función menos estructural y más decorativa que otros elementos como el arquitrabe o la cornisa. 

En el orden dórico, los frisos estaban decorados con triglifos y metopas alternadas, mientras que en el orden jónico estaban decorados con relieves de escenas de la historia o mitología griega. 

Tipos de frisos

Existen diferentes tipos de frisos que se adaptan mejor o peor a cada estilo decorativo o estructura, entre los que destacan los frisos lisos y los frisos decorativos.

Los frisos de escayola actúan como elemento decorativo que aporta unos excelentes resultados, caracterizándose por tener una función muy versátil, ya que pueden utilizarse de manera individual, o por el contrario, como pieza complementaria de otras molduras o piezas de escayola como pueden ser la escocia o la cornisa, entre otras.

Un friso se puede instalar tanto en la zona alta de una pared, como en la zona baja, en función de los resultados estéticos que se pretendan conseguir, cumpliendo en todo momento con una función claramente decorativa.

Lisos

Los frisos lisos se caracterizan por ser una estructura estrecha y alargada, que no cuenta con ningún elemento decorativo, más allá del color que se haya utilizado para pintarlos. Aportan elegancia y se adaptan a cualquier estilo con una gran facilidad, consiguiendo excelentes resultados.

Decorativos

Los frisos decorativos también son estrechos y alargados, pero a lo largo de su estructura incluyen diferentes motivos decorativos, como pueden ser flores, vegetales, símbolos, dibujos, etc. 

Nuestros frisos de escayola

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